Este no es un libro de consejos matrimoniales para una vida cómoda. Tampoco es un manual de autoayuda diseñado para validar nuestros deseos bajo el barniz de la religión. Lo que tienes en tus manos es una invitación a quitarse el calzado, pues el terreno del matrimonio no pertenece al registro civil ni a la opinión pública; pertenece al Dios Santo que lo diseñó.
A lo largo de estas páginas, no buscaremos la interpretación más fácil, sino la más fiel. El lector encontrará aquí verdades que el mundo tilda de «extremas» y que incluso muchos púlpitos han preferido silenciar por temor a incomodar. Sin embargo, el amor verdadero no es aquel que consuela en el error, sino el que libera a través de la verdad. Prepárate para morir a tus propios argumentos. Porque solo cuando morimos a nuestra voluntad, podemos resucitar a la plenitud de la bendición que Dios reservó para aquellos que deciden honrar Sus pactos, cueste lo que cueste.





